En el corazón del Geoparque de Granada, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, se encuentra el Hotel Boutique La Casona, una casa solariega con siglos de historia que ha sido recientemente rehabilitada para convertirse en un hotel exclusivo. En este proyecto, FILA intervino con soluciones especializadas para la protección y mantenimiento de materiales naturales respetando el carácter histórico y garantizando su durabilidad.

La casona fue construida en el siglo XVII por el Conde Bernardino de Rebolledo y Villamizar. A lo largo de los siglos, el edificio ha ido transformándose y ampliándose para adaptarse a las necesidades de cada momento. Esto ha dado lugar a un conjunto que combina elementos originales del XVII con otros posteriores del XIX.
La rehabilitación buscaba preservar la esencia y recuperar los materiales tradicionales, reforzando la identidad del edificio.
El hotel cuenta con 15 habitaciones, distribuidas entre las estancias originales que rodean el patio histórico y el edificio anexo del siglo XIX. Los espacios interiores conservan elementos arquitectónicos tradicionales, integrados con mobiliario y acabados contemporáneos que elevan el nivel de confort.


El patio central, rodeado de galerías, actúa como el corazón del edificio, conectando las distintas estancias y aportando luminosidad y amplitud. En el exterior, los jardines y la piscina completan la experiencia, creando un ambiente tranquilo rodeado de vegetación.

Uno de los elementos clave durante la intervención fue el tratamiento de 1.200m2 de barro natural.


Para la colocación de este material natural, se utilizó PRW200 como pretratamiento antes del rejuntado. PRW200 es un impermeabilizante en base acuosa específico para proteger contra la suciedad provocada por la colocación que facilita la operación de rejuntado y la siguiente limpieza final de obra, sin alterar el aspecto del material.

Después se aplicó W68, un protector ecológico hidro-oleorepelente, que protege contra las sustancias orgánicas en materiales absorbentes como el barro. Además, sirve como base para la aplicación de una cera de acabado.


En este caso, se utilizó la cera LONGLIFE, una cera que aporta una protección adicional y proporciona un efecto brillante sin necesidad de abrillantar.
Además del barro natural, el proyecto incorporó piedra natural travertino en los baños. Para su protección se aplicó STONEPLUS, un tratamiento que realza el color natural de la piedra y la protege contra manchas, humedad y suciedad.